La seguridad se ha convertido en uno de los temas que más preocupa a los habitantes de Girardot, ciudad turística del Alto Magdalena que en los últimos años ha registrado un aumento de homicidios relacionados con disputas entre estructuras criminales.
Investigaciones de las autoridades indican que buena parte de la violencia está ligada al control del microtráfico y las rentas ilegales en barrios populares del municipio.
Los homicidios que encendieron las alarmas
Durante 2025 la ciudad registró cerca de 49 homicidios, una cifra que generó preocupación en las autoridades locales.
Según la Policía, más de la mitad de esos asesinatos estarían conectados entre sí, producto de enfrentamientos entre bandas criminales por el control de puntos de venta de droga.
Muchos de estos crímenes se cometieron bajo modalidad de sicariato, con atacantes que llegan en motocicleta y disparan contra sus víctimas en plena vía pública.
Las bandas que se disputan el control criminal
Las investigaciones han identificado al menos tres estructuras criminales principales que operan en la región del Alto Magdalena.
“Las Acacias”
Durante varios años fue considerada la organización más fuerte en Girardot.
Su líder era Jhon Mario Andrade Campos, conocido como alias “Jhonsito”, quien fue capturado en enero de 2026 en Dosquebradas, tras meses de seguimiento por parte de las autoridades.
Según la Policía, este cabecilla tenía:
- 10 años de trayectoria criminal
- cerca de 87 integrantes bajo su mando
- presencia en 14 barrios de Girardot y municipios cercanos como Tocaima, Ricaurte y Flandes.
Las autoridades lo señalan de estar vinculado con al menos 27 homicidios en 2025, lo que representaría el 55 % de los asesinatos registrados en la ciudad ese año.
Además, las investigaciones indican que su organización utilizaba menores de edad para sicariato y venta de droga.
La captura de “Jhonsito” fue considerada uno de los golpes más fuertes contra el crimen organizado en la región.
“Punta del Palo”
Otra estructura señalada por las autoridades es el grupo delincuencial Punta del Palo.
Su presunto cabecilla sería alias “Traqueto”, quien continúa siendo uno de los principales objetivos de captura en la región.
Según las investigaciones, esta banda ha estado involucrada en:
- enfrentamientos con Las Acacias
- control de puntos de microtráfico
- disputas violentas por territorio.
Las autoridades incluso han ofrecido recompensas por información que permita capturar a su líder.
“Valle del Sol”
El tercer grupo mencionado en investigaciones policiales es la estructura Valle del Sol, cuyo cabecilla sería alias “Chilinga”.
Esta banda también estaría involucrada en la guerra por el control del microtráfico, enfrentándose con las otras estructuras criminales que operan en Girardot.
Las autoridades mantienen abiertas investigaciones para identificar a los demás integrantes de esta organización.
Los barrios donde se concentra la disputa
Según informes de seguridad, las bandas han tenido presencia en sectores como:
- Las Acacias
- Kennedy
- Ciudad Montes
- Buenos Aires
- San Jorge
- Alto de la Cruz.
En estos barrios se han detectado puntos de venta de droga y redes de distribución que generan millonarias ganancias ilegales.
Qué ha pasado en los últimos meses
En los últimos meses las autoridades han intensificado los operativos contra estas estructuras criminales.
Entre los hechos más relevantes están:
- la captura de alias “Jhonsito”, principal líder de Las Acacias
- operativos de inteligencia para capturar a alias “Traqueto” y “Chilinga”
- consejos de seguridad y aumento del pie de fuerza en el municipio.
Las autoridades aseguran que la captura de líderes criminales puede debilitar las estructuras, aunque también advierten que estos grupos suelen reorganizarse rápidamente o dividirse en nuevas bandas.
El reto para la seguridad en Girardot
Aunque las capturas recientes representan avances importantes, expertos en seguridad señalan que el verdadero desafío será evitar que nuevos grupos criminales ocupen el espacio dejado por los líderes capturados.
Mientras tanto, en Girardot la lucha contra el microtráfico y el sicariato continúa siendo uno de los principales retos para las autoridades y la comunidad.
