Uno de los temas centrales en las conversaciones entre Colombia y Venezuela es la posible reactivación del gasoducto binacional Antonio Ricaurte, una infraestructura energética que conecta el estado venezolano de Zulia con el departamento colombiano de La Guajira.
El gasoducto, inaugurado en 2007, tiene una extensión de aproximadamente 225 kilómetros y capacidad para transportar hasta 500 millones de pies cúbicos de gas diarios entre ambos países.
En los encuentros recientes entre autoridades energéticas se acordó avanzar en la reparación de un tramo faltante de tubería para reactivar el transporte de gas natural entre las dos naciones.
El ministro de Minas y Energía Edwin Palma Egea explicó que cualquier importación de gas desde Venezuela deberá cumplir con requisitos internacionales, incluida una posible licencia de Estados Unidos debido a las sanciones vigentes contra el sector energético venezolano.
El ministro de Minas y Energía de Colombia, Edwin Palma Egea, afirmó que el Gobierno avanza en conversaciones para traer gas desde Venezuela con el objetivo de cubrir el posible déficit energético que podría enfrentar el país en los próximos años. Según explicó, existe voluntad política entre ambos gobiernos para reactivar el gasoducto binacional Antonio Ricaurte y facilitar el suministro de gas venezolano hacia territorio colombiano.
“El objetivo es que Colombia pueda contar con gas venezolano antes de que termine el gobierno del presidente Gustavo Petro”, señaló el ministro. El anuncio ha reavivado el debate sobre la seguridad energética del país y las alternativas que busca el Gobierno para garantizar el abastecimiento de gas en el mercado interno.
Expertos del sector energético consideran que esta cooperación podría ayudar a reforzar el abastecimiento de gas en Colombia, especialmente ante el crecimiento de la demanda industrial y de generación eléctrica.
